Noche de sueños.
Soñar que mueres 3 veces seguidas y de distintas maneras en una noche despertándote justo antes de morir, hace que a la cuarta estés tan sumamente hasta la polla de despertarte que decides seguir con el sueño casi conscientemente.
Del primer sueño apenas recuerdo nada. Solo recuerdo la tensión de antes de que terminara todo y despertarme con el corazón a mil. Pronto volví a dormirme.
Del segundo recuerdo que me ahogaba y había una chica ahogándose conmigo. Parecía que nos forzaban. Despertarse y dormirse de nuevo.
Del tercero no recuerdo nada más que se caía un avión en el que iba de pasajero. Más de lo mismo… despertarse, tomar aliento y quedarse grogui. Apenas llegué a pensar que era el tercero en la misma noche (supongo que seguiría grogui o cansado por no tener “un sueño reparador”)
El último… ese sí que fue raro y lo recuerdo bastante bien.
Fue un accidente de coche, había un autobús americano (como el de Los Simpsons, para que nos enteremos) para niños en el que yo iba. El conductor tenía prisa y yo sospechaba de que iba demasiado rápido. El resto de niños no se enteraban y seguían con su despreocupación, juegos de viaje, charlas y demás. Yo parecía algo más mayor y una especie de tutor, ya que iba en el asiento delantero con otro chaval algo más mayor que estos y no había adulto a bordo salvo el conductor. Noté que iba a pasar cuando en una recta íbamos a más de 120km/h, había una curva muy pronunciada y un puente recién construido. Justo en la curva había montículos de tierra. Simplemente seguimos recto, casi conscientemente por saber que no se podía curvar. Chocamos con dos coches más que salieron despedidos gracias al montículo de tierra, igual que nosotros. Ya en el aire, vi que era todo montañoso y que íbamos a aterrizar a una especie de cueva gigante que había.
Dicho y hecho. Todos los coches llegaron allí sin desperfectos, aparentemente, y nos bajamos todos ante la posibilidad de que explotasen… pero no salimos de la cueva en ningún momento, como si tuviéramos miedo de ello. En total había dos coches y un autobús repleto de niños. En los coches había unos 5 adultos en total, un niño y una niña.
Nadie tenía heridas y empecé a sospechar que no era lógico. Empecé a preguntar por si todos estábamos bien, sin alegar nada de mi premisa, hasta que me dijeron que el chaval de uno de los coches (un BMW blanco perla) tenía una pequeña herida en un brazo, aunque no sangraba. Lo busqué y lo llevé hasta una puerta (¿en una cueva?) tras la que había una pequeña habitación, a modo de almacén, en la que había un botiquín para vendárselo y echarle alcohol.
Ahí ya todo me olía mal. ¿Cómo salimos vivos, aterrizando coche sobre coche, y sin desperfectos en los mismos? ¿Qué hacía una habitación ahí? ¿Cómo conocía su existencia?…
Poco más pude pensar antes de que el herido se arrodillase sujetándose el pecho, gritando que le estaban dando “algo así como una descarga en el corazón”. Dos descargas después se desplomó sobre el suelo.
Ya nada podía ser real. Mi razonamiento llegó a gritarles a todos que él estaba siendo reanimado, siendo posiblemente el único vivo y nosotros estábamos todos en una especie de limbo.
Ahí, justo ahí y no antes, me desperté y recordé que no era la primera vez que moría esa misma noche.
No, no vi nunca Lost ni nada por el estilo. Aún estoy “raro” por semejante noche y estoy intentando relacionarlo con alguna película o situación donde me encajen más de dos cosas… y “no hay tu tía”.


Sueñas cosas raras, ciertamente.
Aun se acuerda del blog,it`s something.
La virgen gatito…. que sueños tienes